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En caso de que no tenga la suficiente solvencia para poder pagar un crédito o préstamo que ha solicitado, le pedirán una garantía bancaria. Las garantías jamás llegarán a sustituir un análisis crediticio en el Buró, pero funcionan para demostrar que se devolverá el dinero de cualquier forma.

No obstante si no tiene capacidad de pago, no importa qué tantas garantías tenga, no le otorgarán un crédito o préstamo.

El historial crediticio es el que se revisa en el Buró de Crédito. Ahí se puede ver si ha pagado sus responsabilidades financieras en tiempo. Aún así esto no es un una garantía de que lo hará en el futuro, por eso se toma como referencia entre otros requisitos.

Tipos de garantías bancarias

Para cuando no puede pagar y le piden garantías, aquí tenemos las más comunes para que sepa qué deberá presentar en caso de querer un préstamo o crédito.

Garantías reales

O mejor conocidas como tangibles. Las más comunes son las siguientes.

Hipotecaria: esta es aplicada sobre bienes inmuebles que estén bajo su nombre, o sea que le pertenezcan. Puede ser su actual vivienda, oficinas, comercios, apartamentos, cualquier inmueble propio.

Prendas: se refiere a la maquinaria o mobiliario que le pertenecen y tiene en su hogar, trabajo u oficina.

Derechos: en este caso son contratos de servicios, acciones, depósitos, derechos de concesiones o plazos.

Garantías personales

Es la persona o personas que garantizan y se comprometen a hacer el pago completo de sus responsabilidades en caso de que no pueda cubrirlos. Esto podrá ser con sus propios bienes presentes y futuros.

La principal característica de los avales o garantías personales es que son personas responsables, conscientes y solidarias que saben deberán pagar sin importar cuál es el monto total.

Por eso mismo antes de aceptar ser aval, debe conocer bien a la persona, si es una persona responsable y que paga sus deudas en tiempo. Si aún así acepta, lo mejor es que se asegure de tener solvencia económica. Debe estar consciente de las responsabilidades que está adquiriendo y que deberá pagar en caso de que el deudor no pueda. Sus propios bienes e historial están en juego. Usted estará dando la cara por esa persona.

Esta es solo una más de las razones por las que algunas personas figuran en el Buró de Crédito, han accedido a ser aval de alguien y no han evaluado la situación. Su futuro al momento de solicitar un crédito o préstamo podrá verse frenado por algo que no es del todo su culpa. no tema decir que no o a ser codeudor de alguien más. La mejor forma en la que puede ayudar a algún amigo o ser querido es dando buenos consejos y posibles soluciones.

Contar con alguna de estas dos garantías podría aumentar las posibilidades de conseguir un préstamo o crédito, que si no las tuviera.