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Al momento de solicitar un préstamo o crédito, corre el riesgo de que sea negado. Existen varias razones por las que esto puede suceder y aquí le tenemos las más comunes, tal vez así pueda preparase.

Deudas atrasadas en el buró de crédito

El problema no es estar en el buró en sí, de hecho por el simple hecho de ya contar con un crédito o por tener un plan de celular ya se encuentra registrado en el buró. Sin embargo, la calificación positiva o negativa es una historia muy diferente. A pesar de que ya tiene responsabilidades de pago con las cosas que ha sacado a crédito, los pagos deben hacerse de forma responsable.

¿Cómo una financiera confiaría en otorgarle más deudas si no puede pagar las que ya tiene? Suena fácil de decir así, pero aun así muchas personas creen que deberían conseguir un préstamo o crédito sin importar cuantas deudas tengan sin pagar.

No tiene forma de comprobar sus ingresos

El trabajo informal es una de las principales fuentes de trabajo de muchos mexicanos y uno de los problemas es que no se pagan impuestos y no está registrado y regulado por la ley. Es por eso que muchas personas que tienen trabajo informal o independiente no pueden gozar de las herramientas financieras como lo son los préstamos, créditos o seguros.

¿Prestaría usted dinero a alguien que no le puede demostrar que tendrá forma de pagarlo? Muchas veces si cuentan con una forma de pago, pero al no ser formal fácil podría dejar de percibir ingresos y quedar pendiente con los pagos.

No tiene empleo

También se puede dar el caso que no tenga comprobantes de ingresos porque no tiene un empleo. Muchas personas suelen acudir a los bancos a solicitar préstamos o créditos cuando se han quedado sin trabajo. Si se ha quedado sin trabajo ahora y no percibe ingresos, conseguir un préstamo solo ayudará en el momento a cubrir los gastos básicos pero cuando la deuda le alcance será mucho más difícil de cubrir sin un empleo y sin ingresos.

Los bancos e instituciones financieras toman todos estos conceptos en cuenta. Debe tener liquidez suficiente para hacer frente a los pagos en tiempo, un empleo que asegure que podrá seguir con la responsabilidad por el tiempo estipulado, y que aunque tenga deudas sea una persona que se compromete y tiene un historial crediticio que comprueba su buen hábito de pagador.

Probablemente sea mejor evaluar sus hábitos financieros antes de tomar la importante decisión de solicitar un préstamo.