Seleccionar página

Podemos tener una noción de cómo es nuestra pareja durante el noviazgo en varios aspectos, pero en el plano financiero todo es más evidente cuando ya viven juntos.

Cuando se han dado cuenta que en cuestiones de hábitos financieros son todo lo contrario, es el momento de poner reglas dentro de la relación.

Las parejas y las finanzas personales

El ser polos opuestos en las finanzas puede causar peleas recurrentes, que de no tratarse a tiempo pueden terminar en una separación. Mientras que uno puede ser un despilfarrador, el otro es totalmente ahorrativo, veamos en 5 pasos cómo pueden neutralizar estas actitudes.

1. Hablen sobre sus hábitos financieros

Los hábitos financieros que tenemos vienen desde casa, así que la manera en la que fuimos educados tiene una gran influencia. Por lo tanto muchos de los malos patrones los seguimos repitiendo de forma inconsciente. Además estos patrones se pueden agravar con la influencia de amigos y de redes sociales.

Ya que los patrones los hemos cargando desde hace tiempo, debe conocer el pasado de su pareja para que pueda comprender por qué actúa de cierta manera.

2. Realicen un presupuesto juntos

Tener un presupuesto es básico para todas las personas, pero uno que pueda equilibrar sus finanzas es ideal. Para ello hay que hacer un análisis profundo del manejo de ambos, de manera separada: cuáles son sus gastos y también en conjunto cuáles son sus salidas de dinero.
Con esos datos deben encontrar la manera de equilibrar que el que tenga mayores gastos, use una parte para el ahorro y la persona ahorrativa gaste sin sentirse culpable.

En este caso se recomienda mantener ciertas cuentas separadas, pero sin dejar de lado que deben ambos aportar a un fondo de ahorro en conjunto para cumplir metas. También es importante que ambos ayuden a su compañero a cambiar sus malos hábitos, deben estar en la mejor disposición para evitar peleas.

Trate de aportar de manera equitativa, es decir de acuerdo a su sueldo y no con una cantidad designada ya que es probable que no tengan el mismo salario.

3. Instauran límites para ambos

No solo la persona que gasta más dinero es la única que debe privarse de hacer ciertas cosas. Deben ser ambos sinceros y equitativos con los actos preventivos que tomaran en cuenta. Lo más importante es que debe haber mucha comunicación y sinceridad en cuanto al movimiento de dinero.

4. Establezcan un día para hablar sobre las finanzas

Aunque las finanzas suelen ser un tema que muy pocas veces se habla entre los miembros de la familia es el momento. Asignen un día a la semana para hablar sobre ello, ajustar su presupuesto o hacer cambios en sus gastos y ahorros si es necesario.
Además es un buen momento para crear estrategias para cumplir sus metas financieras o bien para revisar que las estén cumpliendo.

5. Acudan a ayuda extra

La ayuda extra debe ser con personas profesionales que saben sobre finanzas y que puedan ser objetivas. En este acaso un asesor financiero es la mejor opción, acudir con familiares o amigos solo puedo polarizar más las cosas.