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Cuando se habla de deudas o financiamiento suele tenerse la idea de que se están dañando las finanzas. Esto puede hacer que muchas personas eviten tarjetas de crédito, préstamos personales o crédito todo en general. Lo que no saben es que estas herramientas financieras, cuando se utilizan correctamente, pueden ser que mejoren su calidad de vida a largo plazo.

Deudas buenas vs malas

La mala fama de las deudas se debe a cómo la mayoría de las personas puede tener problemas controlándolas. No es un secreto que existen dos tipos de deudas, las buenas y las malas. Saber diferenciarlas puede ser de gran ayuda cuando no sabe si financiar ciertas compras. Pero la verdad es que mucho depende de los beneficios que se obtienen y cómo son aprovechadas.

Crecer patrimonio

Las compras que satisfacen necesidades inmediatas no aumentan el patrimonio. Para que una deuda sea considerada buena debe tener un impacto a largo plazo. Cuando se habla de aumentar el patrimonio nos referimos por ejemplo a solicitar un crédito hipotecario. Esta cubriendo la necesidad de una vivienda propia y evitando seguir gastando en renta mes con mes.

Lo mismo sucede con los crédito automovilísticos, se debe prestar atención cuando se disfraza de necesidad. Si puede continuar su vida en transporte público, caminando o andando en bicicleta, no es necesario que se endeude con un coche. Deberá hacer las evaluaciones pertinentes para decidir si un auto beneficia sus finanzas.

Solicitar un préstamo para iniciar un negocio también es una deuda que aumenta el patrimonio al recibir rendimientos por la inversión inicial a largo plazo.

Principales consideraciones de endeudamiento

Saber para qué se va a solicitar financiamiento, básicamente conseguir una deuda, es el primer paso, pero el segundo y tal vez más importante es que se asegure que lo puede pagar. No solo los primeros meses, sino hacer proyecciones y agregarlo al presupuesto para jamás incumplir con un pago en tiempo. Se deben conocer los montos, los intereses en caso de tenerlos o las penalizaciones por dejar de pagar.

Las deudas buenas mejoran la vida a largo plazo y significan un ahorro. Solo aplica si se hacen comparaciones suficientes y consigue las mejores condiciones que se adapten a su estilo de vida.

Por otro lado están las deudas malas. Son las que se adquieren al comprar artículos que se devalúan rápidamente, generan un gasto que no se puede recuperar. El más claro ejemplo de las deudas malas es financiar la compra del supermercado con la tarjeta de crédito, ropa o pagar salidas con los amigos.

Consecuencias

Cuando se hace uso del crédito sin evaluar qué se puede pagar o que es una compra que ayuda a crecer el patrimonio, incluso las deudas buenas se pueden hacer malas. Evite que sus deudas superen el 30% de sus ingresos porque encima de ese pago deberá hacer frente a otras responsabilidades financieras y gastos.

Recuerde que en cuando se retrase en el pago de una deuda se marchará su historial financiero y puede entrar al buró de crédito. Solo usted tiene el poder de hacer que una deuda trabaje a su favor o se convierta en inmanejable.